Actualizado el 27 de octubre de 2026.
Los tres tipos de mantenimiento se complementan. El preventivo organiza revisiones, el correctivo responde a un problema y el proactivo utiliza el seguimiento y los avisos para actuar sobre los riesgos detectados.
Mantenimiento preventivo: revisar de forma planificada
Consiste en comprobar el estado de los equipos y preparar las actuaciones necesarias. Incluye revisar actualizaciones, necesidades de limpieza, ventilación y funcionamiento de los sistemas. La frecuencia debe ajustarse a la instalación y a lo acordado.
Mantenimiento correctivo: atender una incidencia
Empieza cuando alguien comunica un fallo o un aviso requiere intervención. Se identifica el equipo afectado, se investiga la causa y se comprueba el resultado de la actuación. Registrar la incidencia permite seguirla y reconocer problemas que se repiten.
Mantenimiento proactivo: dar seguimiento a las señales
Una copia fallida, un aviso del antivirus o un error del servidor pueden requerir atención antes de que el usuario perciba un problema. Recibir alertas y revisarlas ayuda a decidir qué hacer. La existencia de avisos no garantiza detectar todos los fallos por adelantado.
Un ejemplo con copias de seguridad
- Preventivo: revisar qué información se copia y cómo está configurada la tarea.
- Correctivo: investigar una tarea que ha terminado con error.
- Proactivo: dar seguimiento a errores repetidos y revisar sus causas.
Cómo se combina en un servicio de mantenimiento
En MC Hard relacionamos la revisión inicial y anual con la revisión mensual remota de sistemas y el control diario de copias. La propuesta especifica qué equipos se atienden y cómo se organiza el seguimiento.
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Consulta el mantenimiento informático para empresas de MC Hard y cuéntanos qué sistemas utilizáis. Puedes escribir a comercial@mchard.es para solicitar una propuesta.











